Deja un comentario

Qualcomm en vías de crear procesadores que imiten el aprendizaje humano

Qualcomm en vías de crear procesadores que imiten el aprendizaje humano

Qualcomm, la conocida compañía fabricante de procesadores intenta dar un próximo paso en la computación al intentar que estos puedan imitar la capacidad de aprendizaje del cerebro humano, dando ya un primer avance con su proyecto Zeroth.

El cerebro humano es una de las estructuras más complejas y misteriosas que existe. Sus 1,3 kilogramos de masa contienen cerca de unos 100 000 millones de neuronas, similar al número de estrellas de la Vía Láctea.

Lo interesante de Zeroth es que se trata de tecnología que no simplemente imita la inteligencia humana, sino que está construida siguiendo las estructuras biológicas del cerebro, por lo que la compañía ha publicado un vídeo para demostrar los avances. En él, un robot acaba aprendiendo a dirigirse solo a los cuadrados de color blanco.

No obstante, según indican los especialistas el que un robot siga un color determinado no es algo insólito en el mundo de la programación; lo interesante es que el mecanismo “aprendió” a discriminar colores a base de estímulos exteriores, justo como los humanos o algunos animales.

Según Qualcomm explica en el video, el sistema de Zeroth está conformado por un modelo de redes “neuronales” estructuradas con procesadores que intercambian información entre sí con el fin de crear una nueva forma de procesamiento computacional que trabajaría junto a las operaciones del GPU y el CPU tradicional: el NPU (Neural Processing Unit), como la llama la compañía.

El objetivo de este tipo de tecnología es crear un verdadero asistente con inteligencia artificial que acompañe a los usuarios de los próximos dispositivos móviles. Esta nueva tecnología podría aprender de los hábitos del usuario, sugerirle ideas basándose en sus gustos e, incluso, sostener conversaciones inteligentes con su contraparte humana.

1 comentario

Descarga de Pixie en los suburbios de Ruy Xoconostle.

Pixie en los suburbios es una serie de libros que narran la historia de Cuki Pirulazaodesde diferentes perspectivas en cada uno. En el primero podemos saborear la

narración del propio personaje principal “Cuki” contando lo que sucedió en ese cine

cuando conoció a la chica de sus sueños, Pixie. Y cómo fue que terminó casándose

con su hermana Midyet, la asquerosa workaholic de senos enormes. En el segundo

“La Vida Sin Pixie” la narración está a cargo de otro personaje llamado Hank, amigo

de Los Pirulazao. Hank narra la historia del éxito del libro que escribió Cuki,

refiriéndose al primer libro de la trilogía y contando algunas realidades sobre el.

En el tercero la narración está a cargo de Alo, el hermano pequeño de Cuki, ya

trabajando como editor en una revista nos cuenta cómo cambió su vida el día que

perdió a su hijo antes de nacer y cómo sobrelleva su relación con su hermano Cuki,

que terminó viviendo como un ermitaño.

La narración de Ruy Xoconostle (el autor) está llena de referencias de la cultura pop,

tanto música, películas y videojuegos. Entra perfecto en la categoría

“Literatura Fast-Food” pues es muy digerible y muy recomendada para aquellos que

no acostumbran leer y quieren saber con qué empezar.

Para el dato: Desafortunadamente los dos primeros libros dejaron de publicarse

hace ya varios años, por lo que el autor decidió publicarlos en “coqueto” formato PDF

en su blog de Ruy Xoconostle. para bajar gratuitamente. Pixie (3) sí está a la venta.

 

Imagen  ………….. Descarga, pique en la portada 😉

1 comentario

12 locas terapias pseudocientíficas

pildoras anti cometas

La ciencia ha dado lugar a un sinnúmero de avances en la medicina y la salud – desde trasplantes de corazón a los tratamientos de insulina. Sin embargo, en el otro lado de la moneda, existe la pseudociencia. A menudo tachada de curanderismo, las formas de terapia que caen bajo este paraguas visten las ropas de tratamientos científicos, complementados con complicadas máquinas, palabras de moda y referencias a fuerzas que suenan extraordinarias como los campos electromagnéticos.

A menudo, estos tipos alternativos de terapias pseudocientíficas tienen sus raíces en las ideas de la nueva era, o al menos en una falta de comprensión científica – y en el peor de los casos, son simplemente estafas diseñadas para explotar a los crédulos o desesperados.

Siga leyendo para conocer las 10 formas de terapia pseudocientífica más extrañas. Y recuerde: como el comediante Tim Minchin, dijo: “¿Sabes como le llaman a la medicina alternativa que se ha demostrado que funciona? Medicina“.

 

 

10. Magnetoterapia.

 Magnetoterapia

Durante mucho tiempo los imanes han tenido la reputación de tener poderes curativos especiales – ya sea influyendo en la energía del cuerpo y los campos electromagnéticos o mediante la estimulación de las terminaciones nerviosas. El uso de campos magnéticos estáticos para tratar enfermedades se remonta al menos al siglo XVIII, cuando el médico austriaco Franz Mesmer plagió el trabajo de un astrónomo y sacerdote llamado Maximilian Hell, que trató a los pacientes con una placa de acero magnético. Y aunque más tarde Mesmer perfeccionó su teoría en “magnetismo animal” y dejó de usar imanes reales, la práctica continuó.

Los defensores modernos han sugerido que los imanes se pueden utilizar para tratar todo, desde el dolor de espalda inferior al cáncer de mama. Los métodos de tratamiento parten de pequeños parches pegados a los puntos de acupresión, hasta arneses que contienen una docena de imanes. Vendedores emprendedores han creado también piezas de joyería (tales como pulseras y pendientes) que incorporan imanes “medicinales”.

 

9. Terapia de cristales.

Terapia de cristales

La terapia de cristales implica una creencia pseudocientífica basada en la idea de que ciertos tipos de piedras y cristales puede tener un efecto positivo en el cuerpo. La práctica parece haber aparecido en un número de diferentes culturas en toda la historia, incluyendo a los nativos americanos Hopi y los isleños Hawai.

En algunos casos, los cristales se colocan sobre el cuerpo en puntos de chakra con el fin de crear una “red de energía” que promueve la curación. Cristales comunes utilizados en el proceso son amazonita (que se supone sirve para fortalecer el cuerpo y la mente), amatista (que supuestamente mejora el sistema endocrino y el metabolismo), y cuarzo (que, dependiendo del tipo, tiene una variedad de efectos diferentes ).

Los defensores de la sanación con cristales han creado – y vendido – lo que ellos llaman “escudos bioeléctricos”, tomando la forma de colgantes, que protegen el propietario de fuerzas nocivas, como la radiación producida por las computadoras y microondas.

Sin embargo, no hay evidencia científica creíble de que la terapia de cristal pueda tener un efecto en el cuerpo. Por otra parte, la práctica ha sido desalentada por organizaciones como la Asociación Británica de Veterinarios, que advierte que los dueños de mascotas que usan terapia de cristales en lugar de los tratamientos convencionales pueden tener efectos nocivos sobre los animales.

 

8. Terapia de conversión o terapia reparativa.

Terapia de conversión

Los centros de terapia de conversión giran alrededor de la creencia de que la terapia o el tratamiento puede modificar la orientación sexual de un individuo de homosexual a heterosexual. En su forma moderna, la terapia de conversión desciende de la teoría de Sigmund Freud de que las personas homosexuales pueden cambiar su sexualidad a través de la sugestión hipnótica.

Grupos de la derecha religiosa en los EE.UU. comúnmente ponen en práctica de este tipo de “tratamiento”, el cual ha sido calificado como un esfuerzo por “curar la homosexualidad”, mientras que el tratamiento, va desde los tocamientos no sexuales hasta el abordamiento psicoanalítico en campamentos para “ex-gays”

La terapia de conversión es sin duda una de las formas más perjudiciales de “curas” pseudocientíficas porque se basa en negar la orientación sexual natural de los pacientes. Muchas personas que han sido víctimas de esta forma de terapia informan sentimientos de odio hacia sí mismo y baja autoestima como consecuencia de su tratamiento. Paradójicamente, muchos han llegado a salir del closet luego de ser tratados.

 

7. Método Bates.

Método Bates

Este dudoso método de mejora de la vista se remonta al médico oculista William Horatio Bates. En la década de 1920, Bates publicó su propio libro (Perfect Sight Without Glasses), además de la revista (Better Eyesight Magazine, impreso por primera vez en 1919), sugiriendo que que el esfuerzo habitual del ojo causaba la mayoría de los problemas de la vista y nunca más se necesitarían de anteojos. Afirmó que descansar los ojos durante varios minutos cubriéndolos con las manos, podría aliviar esta tensión y permitir que los ojos se relajaran. También sugirió que la exposición de los ojos a la luz solar directa – que por supuesto puede causar daño ocular – podría ayudar.

Casi no hace falta decir que los profesionales modernos de la vista no se valen de ninguno de estos métodos como curas, y que hay poca evidencia (más allá de anécdotas) de que producen una mejora en la visión. Sin embargo, el método ha ganado el apoyo de una serie de figuras prominentes a lo largo de la historia, como el escritor de ciencia ficción Huxley Aldous.

Hoy en día, la Asociación Bates sigue promoviendo este método para mejorar la visión. Y también hay varios libros disponibles que pretenden enseñar la técnica. El controvertido programa de ejercicio el ojo “See Clearly Method” también utiliza conceptos similares.

 

6. Grafoterapia.

Grafoterapia

Desde hace tiempo se cree que la información sobre la personalidad de la gente se puede extraer de su puño y letra. La Grafoterapia invierte la lógica de esta idea en torno a intentar mejorar la personalidad de la gente a través de la alteración de la forma de escribir.

Puede sonar a ciencia ficción, pero en el mundo real, los grafoterapistas juran que su enfoque puede cambiar los rasgos de personalidad. Se utilizan una variedad de métodos para analizar y, en efecto, corregir la personalidad de un individuo.

Por ejemplo, un gran bucle superior de la letra “f” (que representa la capacidad de la organización) se supone que significa potencial productivo. Mientras tanto, un gran bucle inferior sugiere a alguien sigue bien las órdenes. Pero, ¿cambiar la forma en que una persona escribe un símbolo con ejercicios caligrafía realmente va a efectuar el cambio? Cualquier evidencia de que tales ejercicios curen enfermedades como la adicción a las drogas y la anorexia es puramente anecdótica.

 

5. Limpieza del Colon.

Limpieza del Colon

Este tratamiento que suena bastante desagradable se basa en la idea de que toxinas no especificadas pueden acumularse en el intestino como resultado de la descomposición de alimentos. La solución pseudocientífica ofrecida es purgar este alimento podrido, ya sea a través de un régimen de limpieza bucal (por ejemplo, una dieta alta en fibra u otros suplementos alimenticios) o mediante la inyección de agua y, a veces hierbas, directamente en el recto a través de un tubo.

Aunque la limpieza de colon tiene aplicaciones médicas legítimas antes de una colonoscopia, en la vida cotidiana, nunca se ha demostrado que proporcione beneficios reales para el organismo. De hecho, se puede poner al paciente en riesgo de desgarro rectal y pueden interferir con los niveles de electrolitos naturales. Sin embargo, es un gran negocio entre los profesionales naturópatas y la medicina alternativa.

Un naturópata suele prescribir la limpieza de colon para condiciones como “asma, artritis, problemas de sinusitis, fatiga crónica y estreñimiento”.

 

4. Terapia primal.

Terapia primal

Este enfoque pseudocientífico supuestamente trata la neurosis y la depresión que se sufre al hacer revivir su dolor original. El tratamiento se basa en las teorías del psicólogo estadounidense Arthur Janov, de los años 1960/70 . Janov cree que los problemas psicológicos en la edad adulta son causados por traumas sufridos a una edad temprana. Su sugerencia fue que los neuróticos deben revivir sus experiencias pasadas en la edad adulta con el fin de recuperar el contacto con sus sentimientos – y por tanto, purgar el dolor.” También se les debe animar a gritar en voz alta y a expresar el dolor si les apetecía hacerlo.

La Terapia Primal fue probada por el famoso Beatle John Lennon, quien, junto con Yoko Ono, fue tratado por Janov. En una entrevista de 1970 con Howard Smith, Lennon comentó: “En lugar de sacar la emoción o el dolor, sentía que debía guardarlos para un día lluvioso. Creo que todo el mundo está bloqueado, yo no conozco a nadie que no tenga un bloqueo de dolor desde la infancia, desde el nacimiento.”

 

3. Radiónica.

Radiónica

Según los defensores de la radiónica, todo lo que se necesita para sanar a un paciente desde lejos es un mechón de pelo, una gota de sangre, o una firma. Esta forma de terapia implica el uso de “máquinas radiónicas” pseudocientíficas que, de alguna manera misteriosa, son capaces de curar a la gente de prácticamente cualquier enfermedad una vez que estén bien sintonizados con ellos.

El proceso de sintonizarse puede implicar mover un péndulo sobre la muestra y hacer una serie de preguntas. El supuesto sanador luego descubre cual es problema de acuerdo con la forma en que el péndulo se mueve – y los médicos ni siquiera necesitan inspeccionar a sus pacientes. La información recopilada se introducen en la máquina radiónica como un código numérico al lado de una instrucción de tratamiento. Después de esto, el paciente (al parecer) milagrosamente empieza a sentirse mejor. El médico estadounidense Albert Abrams creó las máquinas en el año 1900 y ganó millones con ellas.

La terapia tiene un parecido muy fuerte a la brujería de la vieja usanza – en concreto, sanando a alguien lanzando hechizos en objetos de alguna manera conectados con ellos. Como era de esperar, la práctica no es aceptada por ninguna autoridad científica legítima.

 

2. Aterramiento.

Aterramiento

El aterramiento se basa en la idea de que “aterrar” un cuerpo puede aliviar el estrés y los trastornos del sueño. Esto se hace comúnmente con un tapete de tierra tierra, o simplemente haciendo la paciente andar descalzo.

El ex ejecutivo de televisión Clinton Ober desarrolló por primera vez la técnica en la década de 1990. A Ober supuestamente se le ocurrió la idea a partir de sus aparatos electrónicos sin conexión a tierra. Pensó que si el cuerpo humano trabajaba de la misma manera, también podría beneficiarse de ser conectado a tierra. Ober también encontró que mientras dormía “aterrado” ayudaba con su sueño y su salud y por lo tanto recomendó el proceso a otros.

Esta forma de terapia se asocia con la común noción pseudocientífica de que el cuerpo humano tiene un “campo de energía” natural que debe mantenerse en equilibrio con el fin de lograr una salud perfecta. También afirma que hace a la gente más resistente a los efectos de la electricidad estática y los campos eléctricos locales.

Sin embargo, muchas de las soluciones del aterramiento, pueden ser atribuibles al efecto placebo. Y después de todo, al caminar descalzo por la hierba es mucho más probable que te sientas menos estresado.

 

1. Cirugía Psíquica.

Cirugía Psíquica

Cuando se trata de terapias pseudocientíficas extrañas, no hay nada más extremo que la cirugía psíquica. Como su nombre lo indica, el concepto implica a practicantes haciendo incisiones quirúrgicas con sus propias manos para eliminar la causa del problema.

El “cirujano” pone sus manos en la piel del paciente y después presiona sus dedos sobre el área a tratar. A continuación, las manos del practicante desaparecen en el cuerpo del paciente, sin dolor. Y como por arte de magia, como todo empezó, así mismo acaba, ya que el cirujano psíquico sostiene el objeto eliminado, limpia la herida, y deja al paciente sin cicatrices visibles o marcas. ¿Charlatanería? Usted decide.

La práctica aparentemente se remonta a mediados del siglo XX, con los espiritualistas de Brasil y Filipinas. Sin embargo, cualquiera que sea su origen, como era de esperar, se ha descartado como un engaño y fraude médico. Los médicos y los escépticos describen la cirugía psíquica como un truco. Por otra parte, los magos profesionales que han estudiado sus procedimientos aseguran haber notado técnicas de apretones de mano que bien podrían ser pasados ​​por alto por el ojo inexperto.

Traducción: besttherapydegrees.com/10-wackiest-psuedoscientific-therapies

Deja un comentario

El Retorno del Rey.

Sobre escribir (1)

Tantas cosas que disfruto en la vida: los dos minutos finales de un partido apretado de la NFL, las nalgas femeninas, la cerveza fría en la tarde, el olor de las revistas recién llegadas de la imprenta, la risa franca de mi hija, el olor a perro de los perros, el dorado momento en que encuentras un billete arrugado en una chamarra. Así podría pasar horas, enumerando pequeños goces que me harán extrañar este mundo cuando me toque largarme, pero prefiero concentrarme en algo que disfruto y que hago todo el tiempo: escribir. Por mi trabajo y por la época en la que vivo, escribo todo el tiempo. En el móvil. En el Gtalk. En el mail de la oficina. En libretas. En el Twitter y el Facebook –aunque esos pequeños impulsos de escritura duran poco y no producen tanto placer. También de repente escribo artículos de interés general para algunas revistas, o posts como este para mi blog u otros blogs por ahí. Y también escribo ficción. Me gusta producir comedia y un tipo de “ficción especulativa” que no he acabado de definir muy bien. Antes me gustaba mucho el cuento, y luego moví mi energía a la novela. Mis esfuerzos se trasladaron del énfasis en el estilo (un estilo adolescente y arrebatado e irresponsable con el que escribía a fines de los ochenta y principios de los noventa) al disfrute lento y sabroso de la estructura. El gozo irremediable de montar el andamiaje y sobre eso ver crecer la historia, los personajes, a dónde se dirige la acción, observar escenas que la musa te susurró meses o años atrás.

En la construcción de una novela, la proximidad emocional es clave. Sentirte cercano y familiar con una historia y un setting en el que pasarás mucho tiempo es tan importante como sentirte cercano y familiar con una persona con la que compartes una casa. Proximidad emocional, que no devoción (no creo que el apego escriba buenas historias), pero tampoco neutralidad (si desaparecen las ganas de cogerte tu propio libro deberías ponerte a buscar otra historia).

En el proceso de escritura, sin embargo, se entremezclan decisiones frías. Algunos días lejos del manuscrito o una opinión de un tercero ayudan a ver las cosas desde otro ángulo. Con la cabeza fría se juzgan mejor escenas demasiado largas, chistes no tan graciosos, personajes irrelevantes, situaciones que taponean el avance de la historia. Todo esto tiene que ver con la parte de “montar el andamiaje”: estructurar una historia y súbitamente mirar cómo se desenvuelve con fluidez. Esa parte es bella. Casi un jodido milagro, como mirar asombrado que el Frankenstein en el que trabajaste tanto tiempo sí logró levantarse y caminar. It’s alive, dude.

Pero todo esto implica adelantarme a los trucos del tejido de una historia, del oficio artesanal que consiste en lograr que un relato funcione. Estoy dando por hecho que dicho relato tiene un pelo de originalidad, de espontaneidad, de inspiración.

Hoy leí por qué el exceso emocional es esencial para escribir. La premisa básica es: el gran arte se nutre de las emociones más intensas, del terror, del amor desencajado, de la soledad, de las pérdidas. Tiene sentido: la fuerza emocional de escribir bajo la influencia de una mujer que nos rompió el corazón es más poderosa que, no sé, salir a comprar cigarros (o el pan, para el caso). Sin embargo, algo intenso, un exceso puede venir de la anécdota simple de salir a comprar cigarros. Es la energía con la que fabulamos una experiencia. Anaïs Nin, la divina autora francesa, dice que no hay que tener miedo de sentir fullness, pues se trata de una fuerza natural que nos arrastra a las experiencias y después a escribir. Sí: uno puede escribir sobre una o muchas experiencias fantásticas o cotidianas, o solo fabular sobre ellas. Pero lo importante es hacerlo lleno. Pleno. Sin miedo de liberar el fullness.

En el contexto del budismo Shambhala, el fullness de Anaïs bien podría cruzarse con el llamado lungta, una palabra tibetana que quiere decir “caballo de viento”, windhorse, una energía vital que nos conecta con nuestra bondad básica, y que puede cabalgarse y dominarse. El maestro Trungpa escribió: “La experiencia personal de este viento es un sentimiento de sentirse completa y poderosamente en el momento presente”. No he hallado mejor definición de arribar a ese lugar a donde el escritor puede llegar, y llegar solo, completamente lleno de windhorse, ese lugar al que se accede normalmente después de un buen tiempo de experimentar soledad. Y cuando se está ahí, hay que escribir sin ser “miserable con tus pensamientos y sentimientos”, como dice Anaïs.

Lo que un escritor necesita es escribir. Escribir, escribir y escribir. A pesar de que todos te digan que no pierdas el tiempo. O a pesar de que no tengas tiempo. A pesar de que las palabras salgan rancias al principio, o en muchos principios. Escribir da oficio, disciplina y crea hábitos y habilidades esenciales para domar el windhorse. Escribir libera, aniquila el miedo, cura la gripe, el acné, la alopecia, enaltece, es un fin en sí mismo, da “conocimiento, salvación, poder, abandono”, parafraseando a Paz, y “revela este mundo; crea otro”

Este post versará sobre los hechos circundantes al hecho de escribir. Sitios. Contextos. Situaciones. Herramientas. Disciplina. Verdades.

Tan importante como tener algo de qué escribir es escribir en las condiciones que hagan sentir mejor al autor. Por supuesto, no hay reglas escritas en mármol, pero sí una serie de ideas básicas que tienen que ver con el ejercicio básico de imaginar una historia y desarrollar las habilidades esenciales para ejercer esa habilidad de manera artificiosa y eficiente en una hoja de papel (o en una hoja electrónica, para el caso).

El cuerpo humano es una masa ordenada de músculos, grasa, líquidos (unos más viscosos que otros), huesos, pelos y otros tejidos. A pesar de que los documentales de la televisión y la “sabiduría popular” (whatever that means) nos recuerda que se trata de una “máquina perfecta”, debemos alimentarla, cuidarla y aceitarla. El hecho de escribir implica ser mindful del cuerpo y estar conscientes del momento presente en el que estamos tecleando o dibujando garabatos en una libreta. No es igual sentar las nalgas en un piso frío y húmedo que en una silla cómoda y seca. No es lo mismo escribir en un cuartucho supuestamente “bohemio” que en una habitación propiamente iluminada y ventilada. El cuerpo del escritor resiente o asiente el sitio en el que se coloca a imaginar sus historias. Leer es un ejercicio mental,  como decía Nabokov, y escribir también; sin embargo, no hay mente lúcida detrás de un cuerpo idiota.

No estoy diciendo que el escritor deba ejercitarse o mantenerse en excelente forma física. Ejemplos sobran de escritores ebrios, panzones y farmacodependientes, alejados por completo de cualquier indicador de salud de la OMS. Existen algunos ejemplos de escritores deportistas, por supuesto, el más notable el del egregio Haruki Murakami, quien además de novelista es corredor de ultramaratones. Pero son los menos. Son eso: caso notables.

Yo me refiero a mantener el cuerpo en una situación idónea para escribir. Habrá quien me diga que el piso frío y húmedo es ideal para él; quizá se trate de un faquir. Los demás escritores necesitamos una serie de condiciones importantes, a saber:

1) Una silla cómoda, 2) Una habitación bien iluminada y ventilada, 3) Una hidratación constante, 4) Un procesador de texto poco intrusivo, 5) Un método de “capitulación” interna, 6) Tiempo para concentrarse.

Las dos primeras, creo, no necesitan mayor explicación. De la tercera condición se puede apropiar el agua, el licor, la cerveza o el café, pero debo decir que, aunque soy bebedor de cerveza al momento de escribir, que una buena sesión no se puede completar sin al menos dos litros de agua. Combinen su whiskey o su absinthe con agua, si quieren, pero agreguen agua a la mezcla. Su cuerpo lo agradecerá.

El procesador de texto es importante. Hace las veces de máquina de escribir de nuestros tiempos, es la página en blanco electrónica y donde todo sucede. Software horrible como Word, lleno de barras de herramientas, distrae y complica. El escritor no necesita acomodar márgenes, elegir tipografías o interlineados de párrafos a la hora de crear un mundo imaginario. Las únicas herramientas esenciales son las que se tienen en el teclado. El uso de bold, itálicas, versales o subrayados son lujos, son add-ons. Cuando los escritores escribían en máquinas de escribir golpeaban una página con las teclas y cada tecla representaba un valor, una letra, un signo, una máyúscula. La edición se hacía más tarde. Es igual con el procesador de textos actual. No necesitas más que poner atención en lo que estás escribiendo. Esto incluye el uso del navegador web a la hora de escribir. Celebro que se use con fines enciclopédicos, como un diccionario de mano, no como una distracción pedorra. ¿Por qué querrías leer tuits idiotas de alguien que no conoces cuando en tu página está naciendo la alquimia peculiar de un mundo creado, imaginario, rico y vivo y tan real como tú desees que sea? Deja los tuits idiotas para otro momento del día. No para el momento de escribir.

En mi experiencia, hay que desconfiar de las aplicaciones que prometen “notas”, capitulación sofisticada o que supuestamente estén hechos a la medida para novelistas. No sirven para nada. A mí me sirve Pages de Mac OS X porque es muy simple. Google Docs es ideal para cuentos cortos; para relatos de más de 100 cuartillas, dificulta la navegación entre páginas porque hay que ir página por página para hallar algo que se escribió uno o dos meses antes.

Ahora, el método de capitulación interna. Es mucho más simple de lo que suena: se trata de cualquier artilugio que permita hacer pausas en el flujo de escritura. Funciona porque proporciona ritmo, un vaivén, da la sensación de movimiento, de picos y valles, de subidas y bajadas. Ejemplos: un cigarro, una chaqueta, una canción, algo en la tele, un libro. Se trata de una pausa ex profeso, un alto voluntario e intencional.

Un cigarro adentro de la página perpetua el momento de escritura. No lo condeno, simplemente no sirve para este propósito porque le da continuum al vuelo. Un cigarro afuera de la página, salir, voltearse, mirar hacia adentro, mirar lo que hay en la calle, y fumar, fumar, fumar, ayuda a romper el ritmo pero de una manera educada. Volver a la página es simple siempre y cuando esa fumareda no se convierta en una peda y la pausa no dure demasiado. La masturbación sirve el mismo propósito; parar y jugar videojuegos treinta minutos, práctica que he hecho en sesiones de más de doce horas de escrituras, revitalizan el ritmo del escritor. Leer tiene el mismo efecto. Poner una película. Cambiar la canción. Muchos escritores escriben con música, y la razón es simple: provee ritmo. Nada más que eso. Olviden el “sabor emocional” de una canción en un capítulo, es más un asunto de ritmo. Yo suelo escuchar 20 o 25 o 30 veces la misma canción. Y luego la cambio. He ahí mi corte. Mi cue. Tiempo de cambiar el ritmo. Escribir es como bailar. Aunque yo quisiera bailar tan bien como escribo. 😛

Finalmente, tiempo para concentrarse. El ejercicio de escribir puede ser agotador. Para mí, una sesión de escritura solo puede valer la pena si dura al menos 8 horas. Para concentrarse necesitas el tiempo. La soledad. Difícilmente podrás escribir algo si tienes la casa llena de gente interrumpiendo e irrumpiendo con ruido, ruido que no es el tuyo. Socialmente, esta es la parte más complicada de ser escritor. Nadie en su sano juicio va a entender por qué quieres estar solo frente a una página de papel en blanco que vas llenando poco a poco con letras. Con mundos imaginarios. Con gente que no existe. Y si no lo haces constantemente, diligentemente, se te va a escapar. Tienes que estar ahí, de preferencia a diario, en ese mundo. Ahí, ahí. Tienes que estar ahí. Existe el anhelo oculto de que existiera una fórmula menos dolorosa, que una novela surgiera rápidamente, como meter palomitas de maíz industriales en el horno de microondas. Pero no es así. Escribir es naturalmente lento porque hay que describir personajes, lugares y situaciones. Todo es mental. Y porque hacerlo con las manos cuesta trabajo. Y es pachorrudo. Esa es la verdad. Esa es la naturaleza del oficio. Si has decidido escribir es porque la energía de crear esos mundos imaginarios es más fuerte que tú. Esa es la verdad. Esa es la belleza de todo esto. Pero es un mundo solitario. No me puedo imaginar escribir acompañado. Escribir es un acto de soledad. De ver el mundo interior y ver el mundo exterior, es “juego, trabajo, actividad ascética. Confesión. Experiencia innata”, parafraseando a Paz. “Enseñanza, moral, ejemplo, revelación, danza, diálogo, monólogo.”

Por: Ruy Xoconostle

Deja un comentario

Cerebro y funciones.

Cerebro

Con intención de finalizar la serie de artículos hablando sobre el cerebro humano y su evolución a lo largo de los años en los diferentes homínidos, la historia de la investigación del órgano a nivel científico – con los avances que ha comportado – y el funcionamiento de la neurona en sí, en esta entrada nos centraremos de forma exclusiva en las funciones del cerebro.

 

El cerebro y sus funciones

Las funciones de algunas zonas del encéfalo, como el cerebelo – responsable de controlar y definir buena parte de los movimientos inconscientes de nuestro organismo – se han mantenido casi inalteradas a lo largo de la evolución. No obstante, las finalidades de otras regiones, como la corteza cerebral han ido evolucionando y ganando peso a medida que el ser humano ha necesitado llevar a cabo acciones más complejas, como por ejemplo, memorizar una información o seguir una conducta social aceptable.

Así, la medida y la complejidad cerebral han evolucionado en gran parte gracias al desarrrollo del dedo pulgar, que permitió al hombre coger objetos con facilidad y crear nuevas herramientas más complejas, estimulando así la creación de interconexiones nerviosas.

Cerebro 2

Otras mejoras evolutivas, como cambios en la forma de los huesos como el fémur, la pelvis y la columna vertebral, permitieron al hombre adquirir una posición erecta, dejando las manos libres para realizar funciones no relacionadas con la locomoción. Este hecho, de la misma manera que en el caso del dedo pulgar, potenció el establecimiento de más contactos neuronales y determinó el crecimiento del neocórtex, permitiendo así realizar funciones motoras y cognitivas complejas.

Una de las funcines más complejas de este órgano es la de procesar la información visual. Para hacerlo requerimos la cuarta parte de nuestro volumen cerebral. El estímulo empieza en la retina del ojo, con la recepción de la luz por parte de células especializadas – conos y bastones – que transmiten un impulso nervioso por el nervio óptico, la única extensión visible del cerebro, a través de todo el cerebro hasta llegar al lóbulo occipital – en el “cogote” – donde se procesa la información visual. No es raro afirmar que los ojos no son más que una ventana en el sentido de la visión, ya que el encargado real de “ver” (interpretar la información visual) es el cerebro.

Funciones superiores

El cerebro tiene, además, una serie de funciones superiores que son de vital importancia para el ser humano, ya que son las que nos hacen ser como somos: nos dotan de inteligencia para reflexionar o para hablar, nos permiten almacenar información y reaccionar, etcétera. Las principales son la memoria, el lenguaje y el habla, la praxia, la gnosia y la inteligencia.

La memoria es la facultad del cerebro que nos permite registrar nuevas experiencias y acordarnos de antiguas. Consta de tres fases: el aprendizaje, donde se produce la recepción y el registro sensorial de la información; el almacenaje, donde se realizan los procesos de consolidación y olvido de recuerdos; y los recuerdos, donde reconocemos lo que hemos memorizado.

Memoria

Podemos clasificar la memoria según la duración de los recuerdos: memoria inmediata, de 30 a 60 segundos; la reciente, de minutos a horas; y la remota, que se extiende a periodos de larga duración.

El lenguaje y el habla constituyen otra facultad humana. Se considera que tenemos lenguaje de tres tipos: gestual, oral y escrito. Pudiendo comunicarnos entre diferentes individuos por las tres vías.

La ciencia que estudia los elementos de una lengua y sus combinaciones es la gramática, la semántica estudia el significado de las palabras y la sintaxis la combinación y orden correcto de estas. Trastornos en las zonas del cerebro encargadas de llevar a cabo esta función pueden provocar afasia (pérdida o trastorno de la producción y/o comprensión del lenguaje).

La praxia, por otro lado, es la capacidad de ejecutar movimientos aprendidos anteriormente en respuesta a estímulos visuales o verbales.

La gnosia es el conocimiento obtenido mediante la elaboración de experiencias sensoriales. Cada experiencia se enfrenta con una ya adquirida, creando así la capacidad de reconocer características comunes y particulares que la hacen singular, haciéndola más fácil de reconocer.

La inteligencia sea tal vez el rasgo más característico del ser humano. Se podría definir como la capacidad de entender, procesar, asimilar y elaborar información, útil en la elaboración de respuestas, apoyándose en la experiencia consolidada gracias a la memoria.

El psicólogo Howard Garden la dividió en siete diferentes: la naturista, la interpersonal, la emocional, la kinestésitca, la espacial, la lógica y la verbal. Algunas de las funciones superiores que podemos llevar a cabo con la inteligencia son la planificación, la capacidad de abstracción la resolución de probleemas y la capacidad de juzgar.

Deja un comentario

Cerebro; Funcionamiento.

Electroencefalograma

Siguiendo con la serie de artículos sobre el cerebro, después de realizar un breve repaso a la evolución que este ha sufrido desde nuestros ancestros hasta el día de hoy, en esta entrada nos centraremos un poco más en el conocimiento que hemos adquirido sobre éste capital órgano del cuerpo humano, gracias a la ciencia, mencionando los procedimientos por los cuáles hemos conseguido obtener el conocimiento que tenemos actualmente sobre el cerebro y, además, nos centraremos en explicar un poco el funcionamiento de la unidad básica del cerebro y del sistema nervioso, la neurona.

 

Los pasos de la ciencia

Con la aparición de la ciencia surgieron las primeras especulaciones sobre las funciones del cerebro. Estudiosos de la época clásica, como el filósofo Aristóteles, atribuyeron el origen de las emociones al corazón, relegando al cerebro a funciones de control de la temperatura del organismo; su teoría se basaba en que el goteo de la nariz al estar resfriados era explicable como la pérdida de líquido cerebral, que actuaría como refrigerante. Así mismo, a este filósofo le pareció más probable que el corazón fuese el encargado de sentir y pensar ya que en determinadas situaciones su ritmo se veía acelerado o decelerado.

MRI

Con el tiempo, determinados avances tecnológicos han permitido determinar con exactitud la función del cerebro. Para la reconstrucción de modelos de la actividad eléctrica es necesario el uso de la tomografía computacional (escáner cerebral) con la finalidad de obtener neuroimágenes anatómicas (NA), detectando el flujo sanguíneo a las zonas de actividad neuronal localizada.

La combinación de los diferentes planos obtenidos permite crear representaciones tridimensionales del cerebro y mapas topográficos que resultan útiles a la hora de situar los núcleos cerebrales que se excitan delante de diferentes estímulos, como por ejemplo la música. Además, es posible recopilar información sobre la actividad eléctrica del cerebro mediante la técnica del electroencefalograma (EEG), que se realiza vía electrodos posicionados en la cabeza.

La neurona

La unidad estructural y funcional del cerebro es la neurona, un tipo celular de morfología dendrítica – compuesta por un cuerpo o soma y dos tipos de prolongaciones, llamadas dendritas o axones, dependiendo de sus características – que se diferencian por su capacidad de generar y transmitir impulsos eléctricos a otras células del mismo tipo mediante contactos intracelulares llamados sinapsis.

Generalmente, las sinapsis son axodendríticas, es decir, se dan entre un axón de la neurona emisora y la dendrita de la receptora. No obstante, hay otros tipos como las neuromusculares, las axosomáticas o las axoaxónicas.

El denominado impulso nervioso se crea a partir de una despolarización de la membrana plasmática causada por un estímulo que se transmite en forma de potencial de acción. En las sinápsis químicas, una neurona presináptica (emisora) comunica con otra postsináptica (receptora) mediante pequeñas vesículas repletas de neurotransmisores químicos sin que se establezca un contacto físico entre las dos células.

Neurona

En este tipo de contactos, se adquiere un equilibro químico fácilmente perturbable por algunas substancias como el tetrahidrocanabinol (THC) o la cafeína, que son capaces de traspasar la barrera hematoencefálica, substancias que podemos englobar bajo el término “drogas”.

Uno de estos productos es el etanol, una substancia capaz de estimular el sistema gabaèrgico o GABA del cerebro, constituida por un neurotransmisor homónimo que deshinibe la actividad neuronal. El alcohol actúa adhiriéndose a los receptores de este neurotransmisor, causando que la unión sea más duradera y que, en consecuencia, aumente el efecto relajante del mismo.

Se ha descubierto que el agregado de ácidos grasos que se forma cuando ingerimos etanol, tapona las sinapsis glutamatérgicas (de glutamato) en zonas muy concretas del cerebro como el hipocampo, centro del aprendizaje y la memoria. Los efectos euforizantes de esta droga se pueden atribuir al desequilibrio que se da en las hormonas dopamina y serotonina.

Otras drogas como la nicotina emulan la acción del neurotransmisor acetilcolina. La pérdida del equilibrio colinérgico sumada a la capacidad de esta droga para mantenerse activa durante cierto tiempo en el espacio sináptico, producen sensaciones de placer y euforia.

Deja un comentario

Cerebro y evolucion.

MRI

Desde que se descubrió la verdadera importancia del cerebro su estudio ha estado avanzando a pasos agigantados. Para esta serie de dos artículos intentaré dar una visión actualizada del conocimiento sobre este órgano en cuanto a funcionamiento y capacidades.

El cerebro humano moderno es el resultado de la evolución, relativamente rápida y constante, desde los primeros homínidos hasta el Homo sapiens sapiens.

 

Se ha podido corroborar que esta evolución ha estado favorecida por otros avances de partes corporales entre las que destacan el pulgar oponible (prensible) y el bipedismo.

Evidencias

En la antigüedad los científicos habían divagado sobre las funciones que desarrollaba este órgano, pero en la actualidad, mediante técnicas como la tomografía computacional o el electroencefalograma ese puede conocer mejor su estructura y dinámica. Este estudio minucioso del sistema nervioso también ha permitido conocer más sobre la unidad funcional y estructural del mismo: la neurona.

Aristóteles

Estas células (las neuronas) tienen la capacidad de generar y transmitir impulsos eléctricos a otras de la misma tipología mediante la secreción de neurotransmisores en un contacto llamado sinapsis. Las drogas hacen variar el equilibrio químico de las uniones sinápticas.

El cerebro desarrolla diversas actividades de cierta complejidad: entre estas funciones destacan la memoria, el lenguaje, el habla, la praxia, la gnosia y la inteligencia.

Hoy en día el estudio del cerebro continua siendo muy activo debido a la complejidad del órgano y, aunque se tiene una visión ámplia del papel del mismo dentro del organismo, aún nos quedan muchas incógnitas por resolver.

Evolución

El cerebro humano tal y como lo conocemos actualmente ha sufrido un proceso de evolución de 2.5 millones de años desde nustro ancestro más primitivo. Se considera que empezó a aumentar notablemente de tamaño en el Australopitecus africanus – posible predecesor de nuestro género con un volumen cerebral de proximadamente 500 centímetros cúbicos – y lo hizo a un ritmo estimado de 150.000 neuronas por generación.

evolución

Pese a tener una estatura similar a la del chimpancé, los cerebros de estos individuos empezaron a presentar volúmenes encefálicos significativamente superiores. Por su parte, los primeros miembros del género Homo mostraban una mediana de 700 centímetros cuadrados y evolucionaron de manera gradual y casi lineal – sin baches – hasta llegar a los 1.400 centímetros cúbicos del Homo sapiens actual.

A lo largo de nuestra evolución las mejoras en el cerebro y el cuerpo se han complementado recíprocamente: cuando una avanzaba, ésta impulsaba la mejora de la otra siguiendo un ciclo de retroalmientación positiva. De esta manera, ponerse de pie fue uno de los primeros hechos trascendentales de la humanidad y está constatado que esto sucedió antes de la aparición de los pulgares prensiles, la habilidad de fabricar herramientas o el desarrollo del lenguaje.