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Persiste la incógnita sobre el surgimiento de la conciencia.

Emergentismo y reduccionismo, dos formas no antagónicas de interpretación de un proceso

 

Con bastante frecuencia vemos aparecer en la literatura científica y filosófica referencias a los conceptos emergentismo y reduccionismo como instrumentos metodológicos de valoración e interpretación de acercamientos hermenéuticos a hipotesis y teorías sobre fundamentales temas componentes de lo que algunos llaman el Paradigma de la Modernidad. Entre esos temas, algunos que en tiempos pasados no solían compartir espacio con la ciencia, como es el caso de los religiosos, hoy los encontramos ocupándose del fructífero diálogo sobre tópicos tales como los procesos mentales y la conciencia de los que surge todo pensamiento y por ende el religioso. Nos preguntamos si surgirá la conciencia como propiedad emergente al constituirse el colectivo de neuronas en el cerebro, o si en cada neurona está implícito en potencia su rol en el proceso mental, como sugieren los trabajos de David Bohm y Karl Pribram.

Para discurrir sobre el surgimiento de la conciencia y concluir si lo clasificamos como un proceso de aparición de una propiedad emergente o si consideramos que podemos explicarlo estudiando las potencialidades de las neuronas aisladamente, es necesario conocer lo mejor posible qué entendemos por Emergentismo y por Reduccionismo. Por ello, orientados hacia este propósito, trataremos en los próximos epígrafes de acercarnos a dichos conceptos tan importantes en el diálogo ciencia-religion por estar relacionados con las posiciones fundamentales del evolucionismo y del creacionismo.

Fijación de los conceptos.

El concepto de Propiedades Emergentes ha alcanzado singular relevancia dado el auge adquirido por las llamadas ciencias de la Complejidad que lo tienen como fundamental. Un sistema complejo en el sentido de nuestro tema, se caracteriza principalmente por la manifestación de propiedades emergentes.

Por propiedades emergentes se entienden aquellas que presentan los sistemas y que no muestran los elementos componentes de esos sistemas por separado. Dicho de otra manera que nos será mas útil para el tema que nos proponemos: las propiedades del sistema no pueden reducirse a las de los elementos componentes tomados aisladamente. Hemos hecho remarcar el término reducirse pues así como hay una corriente interpretativa que sostiene que las propiedades de un sistema emergen al constituirse el colectivo y que no es posible explicarlas por las de los elementos aislados (esto es la corriente del Emergentismo), existe otra que. por el contrario, afirma que las propiedades del sistema pueden reducirse a la de los elementos componentes tomados por separado, interpretación que se conoce como Reduccionismo. Aunque es cierto que en la actualidad prevalece el Emergentismo y que práticamente resulta peyorativo el calificativo de reduccionista aplicado a un argumento, a un concepto o a una fundamentación o explicación, se presentan casos en que la posición reduccionista toma valor.

Historia y desarrollo de los conceptos.

Los términos emergencia y emergentismo con el significado que nos ocupa, comenzaron a utilizarse a finales del siglo XlX.

Al tratar el tema, el filósofo inglés John Stuart Mill, establece dos clases de leyes naturales. Llama leyes homopáticas a aquellas en las cuales las causas se suman para producir un efecto, como por ejemplo las fuerzas que se suman para producir una resultante. El resultado es que el todo es igual a la suma de las partes. Y denomina heteropáticas a aquellas en las que el efecto es algo mas que la suma mecánica de las partes. Al respecto se maneja el concepto de holismo que asevera que al integrarse elermentos en un sistema, el todo es algo mas que su suma mecánica (el concepto de holismo de cierta manera está presente en la teoría de la Gestalt). Las propiedades que aparecen en el sistema no se advierten en los componentes por separado.

Un ejemplo es una reacción química como la de los elementos cloro y sodio para dar cloruro de sodio (sal común). Ni el cloro ni el sodio por separado tienen las propiedades de la sal común. Se evidencia la emergencia, el Emergentismo lo explica. En la imagen que suele mostrarse de la “catedral” de termitas, se tiene una elocuente manifestación del Emergentismo. La configuración y demás propiedades de la “catedral” no pueden reducirse a la suma de propiedades de las termitas por separado. (¿Surgirá la vida como propiedad emergente al consttuirese en sistema, electrones, protones, etc.?). P. C. W. Davies, ha expresado que el ¿flujo? del tiempo “parece ser una propiedad emergente de nosotros mismos…”.(Ver: The Physics of Time Asimetry, Surrey U. P., 1974).

Gran fuerza toma el Emergentismo (muy relacionado con la teoría de la evolución emergente) en las dos primeras décadas del siglo XX. La emergencia aparece también como condición definitoria del concepto de estuctura según Piaget y Lévi-Strauss. En el concepto de estructura se fundamenta la corriente filosófica, metodológica, del estructuralismo.

La mente se presenta como propiedad emergente en el sistema neuronal. Ninguna neurona aislada piensa. Al constituirse en sistema dos protones y dos neutrones surge la partícula alfa. Un protón o un neutrón separados del sistema no evidencian las propiedades de la partícula alfa. El llamado team work de un equipo deportivo surge como propiedad emergente que no se evidencia en cada miembro del conjunto. Hemos dicho no se evidencia en vez de “no presenta” o “no tiene” cada miembro por separado, para referirnos a que en esta diferencia de expresiones y sus significados, basan los reduccionistas sus objeciones al Emergentismo.

Aducen los reduccionistas que el no observarse las propiedades del sistema en los elementos aislados, no indica que no las posean, indica solamente la ignorancia de métodos para observar su existencia. Así, en el caso de las propiedades termostáticas de los tejidos vivos que no se evidencian en las moléculas aisladas, esto se debe, según el Reduccionismo, al desconocimiento de un método de observación adecuado al caso.


Persiste la incógnita sobre el surgimiento de la conciencia
Ejemplos de aplicación de los conceptos.

Con un ejemplo tomado de la físico-química, la oxidación del hierro, podemos analizar la diferencia entre los métodos emergentistas y reduccionistas. La formación del óxido ferroso FeO, podrían interpretarlo los defensores del emergentismo, aduciendo que sus propidades surgen al combinarse el catión ferroso Fe+2 y el anión O-2, sin que esas propiedades puedan explicarse por la de los iones componentes aisladamente. En este caso no resulta válida la interpretación emergentista y sí la reduccionista al argumentar esta razonablemente que aisladamente el catión ferroso por tener dos electrones para ceder se combinará con un anión como el oxígeno que necesita dos electrones para completar su última capa. De modo que en este caso el emergentista aplicó su teoría soslayando el proceso electromagnético involucrado en una combinación química. Ante lo que acabamos de exponer pensamos que la ciencia ha de tomar una actitud pragmática ante la disyuntiva de cual de las dos metodologías que tratamos, se debe aplicar, adoptando casuísticamente aquella que mas se adecue.

Aplicación al orden de fundamentación de las ciencias.

No sólo para la interpretación de fenómenos y objetos naturales, esgrimen emergentistas y reduccionistas argumentos opuestos, también explican de acuerdo a sus criterios, el orden de fundamentación de un ciencia natural en otra. Esto, como veremos, da lugar a secuencias en sentidos contrarios. De acuerdo con el Emergentismo la biología surge como emergencia de la química y ésta de la física, argumentando que las propiedades del átomo en física, emergen al constituirse un sistema de partículas subatómicas, propiedades que no pueden reducirse a las propidades de dichas partículas.

Lo mismo puede decirse de las propiedades químicas de la molécula que emergen de la combinación de átomos sin que puedan explicarse por las propiedades individuales de éstos, y por último las propiedades biológicas de la célula emergen de la interacción entre las moléculas componentes que por separado en nada evidencian lo vivo. El Reduccionismo, consecuente con su teoría, trata de explicar las propiedades físicas del átomo por las de los electrones, protones, etc., las químicas de la molécula, por las de los átomos y las biológicas de la célula por las de las moléculas (¿Podrán explicar la vida por las propiedades de electrones, protones, etc.?).

Prevalencia alternativa de Emergentismo y Reduccionismo.

La interpretación emergentista se va presentando como la más apropiada, sin embargo, la prevalencia del Emergentismo, experimenta una diminución en la década de los años 30 del siglo XX, tomando fuerza momentáneamente, la corriente reduccionista, debido en gran parte a la posibilidad de explicar propiedades del átomo mediante el estudio del comportamiento de sus micropartículas componentes, facilitado por el advenimiento de la Mecánica Cuántica, y por otra parte al desarrollo de la Biología Molecular permitiendo la explicación de esenciales procesos biológicos por la química y la física de las moléculas.

En los años finales del pasado siglo XX, toman fuerza de nuevo las corrientes filosóficas y metodológicas en las que el concepto de propiedades emergentes aparece como fundamental. Así cobran importancia las teorías que conforman la Ciencia de la Complejidad como son la del Caos y la de la Termodinámica del No Equilibrio. El Emergentismo permanece presente en disciplinas que privilegian el concepto de estructura siguiendo a los ya citados Piaget y Lévi-Strauss, y lo vemos aplicarse en Sociología y en Lingüística, en esta última apoyando la aserción de Ferdinand de Saussure que presenta el habla como propiedad emergente evidenciada al constituirse los elementos de la lengua en sistema.

Conclusiones.

Para concluir nos parece oportuno insistir en nuestro ya esbozado criterio de que quienes se ocupan en temas de la ciencia ya sea ésta natural o humanística, no deben absolutizar la adopción de una corriente filosófica o metodológica para desarrollar su labor, sino adoptar la que su raciocinio le indique como más adecuada. Así se servirán pragmática y casuísticamente del Emergentismo, del Reduccionismo o de cualquiera otra corriente o metodología, sin preocuparse por la “etiqueta” que quieran asignarles.

Si se estudia la ciencia vemos que el “etiquetismo”, en cierta manera, ha significado un elemento lastrante en el desarrollo de la razón científica. Esto que decimos adquiere especial significado cuando referimos el análisis Emergentismo (la conciencia surge en proceso evolutivo) / Reduccionismo (proceso creativo) a la adopción de criterios creacionistas o evolucionistas, pues por lo expuesto, el razonamiento científico despojado de “etiquetismo” muestra que ninguna de las dos posiciones excluye ni niega trascendentalidad a la otra.

By: Tendencias 21
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